sábado, 24 de marzo de 2012

Acerca del éxito en Educación y cómo se comunica

Una de las preguntas más insistentes en mi cabeza al leer e intentar escribir sobre experiencias en Educación, es cómo hacer para comunicar el éxito. Existen y existirán libros, artículos, papers, posts, tuits, hasta comunidades enteras en las cuales los educadores vamos mostrando qué se hace en Educación y ahora lógicamente muchos lo vamos haciendo con temas de Tecnología. No es este un problema coyuntural,
ni siquiera algo que les vaya a quitar el sueño a ese puñado de pensadores que están entendiendo el cambio telemático (desde mi punto de vista), porque aún estamos en un período en el cual el porcentaje menor intenta mostrar al porcentaje mayor cuántas cosas pueden hacerse con nuevas tecnologías en educación. Volviendo al centro de este post, es relativo y hasta inexplorado las más de las veces, el formato, el diseño de la comunicación del éxito en Educación. No digo que no exista la comunicación, porque hay y mucha, pero pienso en qué es eso que se muestra, y cómo eso puede traducir la verdadera medida del éxito. Pasa con estos temas que el remate fácil es "depende de qué entendamos por éxito", no quiero ir para ese lado, quiero intentar entender en algún momento cómo vamos a hacer para mostrar el aprendizaje no acumulativo, o mejor dicho, no sólo mostrar la acumulación, sino poder mostrar la conexión, la colaboración, el aprendizaje social. En alguna medida existen experiencias que van documentando cada vez más fielmente eso que los alumnos aprenden y no lo que los docentes enseñan. Porque ahí existe una brecha, no percibida por el comunicador. Lo que el docente enseña no es lo que el alumno aprende, está en el ABC de la Pedagogía contemporánea: Enseñanza-Aprendizaje es un parafraseo; la Enseñanza y el Aprendizaje son momentos distintos y no lineales. Las preguntas persisten, ¿qué mostramos? ¿Mostramos el aprendizaje real, o mostramos el esperado? ¿Mostramos cómo se enseña, o cómo se aprende? Cada vez que veo una experiencia pienso en todo lo no dicho, y fundamentalmente en eso que el alumno se lleva de ese cruce momentáneo en su vida con esos compañeros, con ese docente, con esos otros.. ¿El alumno se lleva un paquete de datos? ¿Se lleva una nota, una calificación? ¿o se lleva conexiones? ¿se lleva experiencias significativas? ¿se lleva formas de seguir aprendiendo? Y ¿Cómo lo comunicamos y compartimos? 
No tengo la respuesta (por suerte) acerca de cómo mostrar eso tan complejo que es el éxito en Educación, sino algunas exploraciones, ideas, pruebas, ensayos, que hoy vamos contando con TIC y que las seguiremos pensando en red, como fue esta entrada.





1 comentario:

  1. excelente post que abre a la reflexión Pablo! Sin dudas lo que mostramos en la mayoria de los casos son experiencias de enseñanza, y generalmente de las "exitosas".
    Contar experiencias de aprendizaje creo que demanda una actividad para el docente que va más allá del cierre de un proceso con una calificación. Demanda un trabajo de seguimiento en el tiempo, a través de comunidades de prácticas y de una interacción e intercambio constantes.

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