jueves, 20 de noviembre de 2014

Twitter como excusa (profesional)

Una de las tantas cosas difíciles de definir hoy es, o podría ser, explicar quién es un profesional y quién no. O qué es un profesional y qué no. Por tanto no nos vamos a meter en el brete; para los interesados: googlear, wikipediar y verán lo que les digo. A los clásicos problemas como por ejemplo delimitar cuál es el estudio que se necesita, o si es preciso recibir un pago por los servicios que se brindan y otras menudencias de la definición de la profesionalidad de una persona, hoy tenemos una explosión de aprendizaje informal, en red, deslocalizado, gracias a Internet. Y esto es totalmente novedoso y complejiza cualquier atisbo de análisis. ¿Puedo auto-aprender un oficio mediante tutoriales, experiencias de aprendizaje conectivo no formal, o ser un outlier y sin lograr un título de grado ser igualmente un profesional? Complicado de resolver. 

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