viernes, 25 de marzo de 2016

Vale la pena ir a la Universidad, incluso por el cerebro de tus hijos: 3 claves #neurociencias

Compato 3 claves de un post de Fabricio Ballarini & Pedro Bekinschtein: Vale la Pena, donde cuentan desde educando al cerebro por qué vale la pena ir a la Universidad, a partir de cuestionarse un artículo que salió hace poco en La Nación: Educación: ¿Vale la pena ir a la universidad?

3 claves
hay que tener una discusión sobre lo que se enseña en la universidad, de eso no tenemos dudas, pero de ahí a preguntarse si vale la pena estudiar una carrera universitaria hay un trecho. 
¿qué tal si analizamos el nivel educativo de los padres comparado con el tamaño de las regiones relacionadas con el lenguaje, la lectura y las funciones ejecutivas -razonar, tomar de decisiones y esas cosas que nos hacen humanos- de sus hijos?  
Cuando los padres NO FUERON A LA UNIVERSIDAD (tuvieron 12 años de educación formal) sus hijos tienen la corteza más pequeña (aproximadamente 3 %) que los hijos de padres QUE SI FUERON A LA UNIVERSIDAD. Así es querido lector, tu formación influye en el tamaño del cerebro de tu hijo.
Siempre tenemos que tener cuidado con las conclusiones simplistas, en este caso podría ser la de caer en generalizaciones, o en la no lectura del contexto en el cual se publican estas notas, pero lo interesante es que ahora podamos tener datos neurocientíficamente comprobados sobre los efectos en el cerebro de la acción concreta de "ir" a la Universidad. Para ser más precisos podríamos decir por ejemplo que los efectos de los más altos niveles educativos ahora tienen una lectura más clara en cuanto a lo que producen en el cerebro, desde un punto de vista físico.

Lo deliciosamente fractal diría Steven Johnson es que, cuestionar en serio a la Universidad o entender mejor cómo los más altos niveles educativos afectan al cerebro (incluso al de tus hijos!) es fruto de investigaciones que llevan adelante personas que fueron a la Universidad. 



Imagen sciencemag

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