jueves, 17 de abril de 2014

Manual para ser niño, de Gabriel García Marquez


Aspiro a que estas reflexiones sean un manual para que los niños se atrevan a defenderse de los adultos en el aprendizaje de las artes y las letras. No tienen una base científica sino emocional o sentimental, si se quiere, y se fundan en una premisa improbable: si a un niño se le pone frente a una serie de juguetes diversos, terminará por quedarse con uno que le guste más. Creo que esa preferencia no es casual, sino que revela en el niño una vocación y una aptitud que tal vez pasarían inadvertidas para sus padres despistados y sus fatigados maestros.
Creo que ambas le vienen de nacimiento, y sería importante identificarlas a tiempo y tomarlas en cuenta para ayudarlo a elegir su profesión. Más aun: creo que algunos niños a una cierta edad, y en ciertas condiciones, tienen facultades congénitas que les permiten ver más alla de la realidad admitida por los adultos. Podrían ser residuos de algún poder adivinatorio que el género humano agotó en etapas anteriores, o manifestaciones extraordinarias de la intuición casi clarividente de los artistas durante la soledad del crecimiento, y que desaparecen, como la glándula del timo, cuando ya no son necesarias.

Creo que se nace escritor, pintor o músico. Se nace con la vocación y en muchos casos con las condiciones físicas para la danza y el teatro, y con un talento propicio para el periodismo escrito, entendido como un género literario, y para el cine, entendido como una síntesis de la ficción y la plástica. En ese sentido soy un platónico: aprender es recordar. Esto quiere decir que cuando un niño llega a la escuela primaria puede ir ya predispuesto por la naturaleza para alguno de esos oficios, aunque todavía no lo sepa. Y tal vez no lo sepa nunca, pero su destino puede ser mejor si alguien lo ayuda a descubrirlo. No para forzarlo en ningún sentido, sino para crearle condiciones favorables y alentarlo a gozar sin temores de su juguete preferido. Creo, con una seriedad absoluta, que hacer siempre lo que a uno le gusta, y sólo eso, es la formula magistral para una vida larga y feliz.

Para sustentar esa alegre suposición no tengo más fundamento que la experiencia difícil y empecinada de haber aprendido el oficio de escritor contra un medio adverso, y no sólo al margen de la educación formal sino contra ella, pero a partir de dos condiciones sin alternativas: una aptitud bien definida y una vocación arrasadora. Nada me complacería más si esa aventura solitaria pudiera tener alguna utilidad no sólo para el aprendizaje de este oficio de las letras, sino para el de todos los oficios de las artes.


La vocación sin don y el don sin vocación

Georges Bernanos, escritor católico francés, dijo: "Toda vocación es un llamado". El Diccionario de Autoridades, que fue el primero de la Real Academia en 1726, la definió como "la inspiración con que Dios llama a algún estado de perfección". Era, desde luego, una generalización a partir de las vocaciones religiosas. La aptitud, según el mismo diccionario, es "la habilidad y facilidad y modo para hacer alguna cosa". Dos siglos y medio después, el Diccionario de la Real Academia conserva estas definiciones con retoques mínimos. Lo que no dice es que una vocación inequívoca y asumida a fondo llega a ser insaciable y eterna, y resistente a toda fuerza contraria: la única disposición del espíritu capaz de derrotar al amor.

Las aptitudes vienen a menudo acompañadas de sus atributos físicos. Si se les canta la misma nota musical a varios niños, unos la repetirán exacta, otros no. Los maestros de música dicen que los primeros tienen lo que se llama el oído primario, importante para ser músicos. Antonio Sarasate, a los cuatro años, dio con su violín de juguete una nota que su padre, gran virtuoso, no lograba dar con el suyo. Siempre existirá el riesgo, sin embargo, de que los adultos destruyan tales virtudes porque no les parecen primordiales, y terminen por encasillar a sus hijos en la realidad amurallada en que los padres los encasillaron a ellos. El rigor de muchos padres con los hijos artistas suele ser el mismo con que tratan a los hijos homosexuales.

Las aptitudes y las vocaciones no siempre vienen juntas. De ahí el desastre de cantantes de voces sublimes que no llegan a ninguna parte por falta de juicio, o de pintores que sacrifican toda una vida a una profesión errada, o de escritores prolíficos que no tienen nada que decir. Sólo cuando las dos se juntan hay posibilidades de que algo suceda, pero no por arte de magia: todavía falta la disciplina, el estudio, la técnica y un poder de superación para toda la vida.

Para los narradores hay una prueba que no falla. Si se le pide a un grupo de personas de cualquier edad que cuenten una película, los resultados serán reveladores. Unos darán sus impresiones emocionales, políticas o filosóficas, pero no sabrán contar la historia completa y en orden. Otros contaran el argumento, tan detallado como recuerden, con la seguridad de que será suficiente para transmitir la emoción del original. Los primeros podrán tener un porvenir brillante en cualquier materia, divina o humana, pero no serán narradores. A los segundos les falta todavía mucho para serlo -base cultural, técnica, estilo propio, rigor mental- pero pueden llegar a serlo. Es decir: hay quienes saben contar un cuento desde que empiezan a hablar, y hay quienes no sabrán nunca. En los niños es una prueba que merece tomarse en serio.


Las ventajas de no obedecer a los padres

La encuesta adelantada para estas reflexiones ha demostrado que en Colombia no existen sistemas establecidos de captación precoz de aptitudes y vocaciones tempranas, como punto de partida para una carrera artística desde la cuna hasta la tumba. Los padres no están preparados para la grave responsabilidad de identificarlas a tiempo, y en cambio sí lo están para contrariarlas. Los menos drásticos les proponen a los hijos estudiar una carrera segura, y conservar el arte para entretenerse en las horas libres. Por fortuna para la humanidad, los niños les hacen poco caso a los padres en materia grave, y menos en lo que tiene que ver con el futuro.

Por eso los que tienen vocaciones escondidas asumen actitudes engañosas para salirse con la suya. Hay los que no rinden en la escuela porque no les gusta lo que estudian, y sin embargo podrían descollar en lo que les gusta si alguien los ayudara. Pero también puede darse que obtengan buenas calificaciones, no porque les guste la escuela, sino para que sus padres y sus maestros no los obliguen a abandonar el juguete favorito que llevan escondido en el corazón. También es cierto el drama de los que tienen que sentarse en el piano durante los recreos, sin aptitudes ni vocación, sólo por imposición de sus padres. Un buen maestro de música, escandalizado con la impiedad del método, dijo que el piano hay que tenerlo en la casa, pero no para que los niños lo estudien a la fuerza, sino para que jueguen con él.

Los padres quisiéramos siempre que nuestros hijos fueran mejores que nosotros, aunque no siempre sabemos cómo. Ni los hijos de familias de artistas están a salvo de esa incertidumbre. En unos casos, porque los padres quieren que sean artistas como ellos, y los niños tienen una vocación distinta. En otros, porque a los padres les fue mal en las artes, y quieren preservar de una suerte igual aun a los hijos cuya vocación indudable son las artes. No es menor el riesgo de los niños de familias ajenas a las artes, cuyos padres quisieran empezar una estirpe que sea lo que ellos no pudieron. En el extremo opuesto no faltan los niños contrariados que aprenden el instrumento a escondidas, y cuando los padres los descubren ya son estrellas de una orquesta de autodidactas.

Maestros y alumnos concuerdan contra los métodos académicos, pero no tienen un criterio común sobre cuál puede ser mejor. La mayoría rechazaron los métodos vigentes, por su carácter rígido y su escasa atención a la creatividad, y prefieren ser empíricos e independientes. Otros consideran que su destino no dependió tanto de lo que aprendieron en la escuela como de la astucia y la tozudez con que burlaron los obstáculos de padres y maestros. En general, la lucha por la supervivencia y la falta de estímulos han forzado a la mayoría a hacerse solos y a la brava.

Los criterios sobre la disciplina son divergentes. Unos no admiten sino la completa libertad, y otros tratan incluso de sacralizar el empirismo absoluto. Quienes hablan de la no disciplina reconocen su utilidad, pero piensan que nace espontánea como fruto de una necesidad interna, y por tanto no hay que forzarla. Otros echan de menos la formación humanística y los fundamentos teóricos de su arte. Otros dicen que sobra la teoría. La mayoría, al cabo de años de esfuerzos, se sublevan contra el desprestigio y las penurias de los artistas en una sociedad que niega el carácter profesional de las artes.

No obstante, las voces más duras de la encuesta fueron contra la escuela, como un espacio donde la pobreza de espíritu corta las alas, y es un escollo para aprender cualquier cosa. Y en especial para las artes. Piensan que ha habido un despilfarro de talentos por la repetición infinita y sin alteraciones de los dogmas académicos, mientras que los mejor dotados sólo pudieron ser grandes y creadores cuando no tuvieron que volver a las aulas. "Se educa de espaldas al arte", han dicho al unísono maestros y alumnos. A éstos les complace sentir que se hicieron solos. Los maestros lo resienten, pero admiten que también ellos lo dirían. Tal vez lo más justo sea decir que todos tienen razón. Pues tanto los maestros como los alumnos, y en última instancia la sociedad entera, son víctimas de un sistema de enseñanza que está muy lejos de la realidad del país.

De modo que antes de pensar en la enseñanza artística, hay que definir lo más pronto posible una política cultural que no hemos tenido nunca. Que obedezca a una concepción moderna de lo que es la cultura, para qué sirve, cuánto cuesta, para quién es, y que se tome en cuenta que la educación artística no es un fin en sí misma, sino un medio para la preservación y fomento de las culturas regionales, cuya circulación natural es de la periferia hacia el centro y de abajo hacia arriba.

No es lo mismo la enseñanza artística que la educación artística. Ésta es una función social, y así como se enseñan las matemáticas o las ciencias, debe enseñarse desde la escuela primaria el aprecio y el goce de las artes y las letras. La enseñanza artística, en cambio, es una carrera especializada para estudiantes con aptitudes y vocaciones específicas, cuyo objetivo es formar artistas y maestros como profesionales del arte.

No hay que esperar a que las vocaciones lleguen: hay que salir a buscarlas. Están en todas partes, más puras cuanto más olvidadas. Son ellas las que sustentan la vida eterna de la música callejera, la pintura primitiva de brocha y sapolín en los palacios municipales, la poesía en carne viva de las cantinas, el torrente incontenible de la cultura popular que es el padre y la madre de todas las artes.


¿Con qué se comen las letras?

Los colombianos, desde siempre, nos hemos visto como un país de letrados. Tal vez a eso se deba que los programas del bachillerato hagan más énfasis en la literatura que en las otras artes. Pero aparte de la memorización cronológica de autores y de obras, a los alumnos no les cultivan el hábito de la lectura, sino que los obligan a leer y a hacer sinopsis escritas de los libros programados. Por todas partes me encuentro con profesionales escaldados por los libros que les obligaron a leer en el colegio con el mismo placer con que se tomaban el aceite de ricino. Para las sinopsis, por desgracia, no tuvieron problemas, porque en los periódicos encontraron anuncios como éste: "Cambio sinopsis de El Quijote por sinopsis de La Odisea". Así es: en Colombia hay un mercado tan próspero y un tráfico tan intenso de resúmenes fotostáticos, que los escritores armamos mejor negocio no escribiendo los libros originales sino escribiendo de una vez las sinopsis para bachilleres. Es este método de enseñanza -y no tanto la televisión y los malos libros-, lo que está acabando con el hábito de la lectura. Estoy de acuerdo en que un buen curso de literatura sólo puede ser una gema para lectores. Pero es imposible que los niños lean una novela, escriban la sinopsis y preparen una exposición reflexiva para el martes siguiente. Sería ideal que un niño dedicara parte de su fin de semana a leer un libro hasta donde pueda y hasta donde le guste -que es la única condición para leer un libro-, pero es criminal, para él mismo y para el libro, que lo lea a la fuerza en sus horas de juego y con la angustia de las otras tareas.

Haría falta -como falta todavía para todas las artes- una franja especial en el bachillerato con clases de literatura que sólo pretendan ser guías inteligentes de lectura y reflexión para formar buenos lectores. Porque formar escritores es otro cantar. Nadie enseña a escribir, salvo los buenos libros, leídos con la aptitud y la vocación alertas. La experiencia de trabajo es lo poco que un escritor consagrado puede transmitir a los aprendices si éstos tienen todavía un mínimo de humildad para creer que alguien puede saber más que ellos. Para eso no haría falta una universidad, sino talleres prácticos y participativos, donde escritores artesanos discutan con los alumnos la carpintería del oficio: cómo se les ocurrieron sus argumentos, cómo imaginaron sus personajes, cómo resolvieron sus problemas técnicos de estructura, de estilo, de tono, que es lo único concreto que a veces puede sacarse en limpio del gran misterio de la creación. El mismo sistema de talleres está ya probado para algunos géneros del periodismo, el cine y la televisión, y en particular para reportajes y guiones. Y sin exámenes ni diplomas ni nada. Que la vida decida quién sirve y quién no sirve, como de todos modos ocurre.

Lo que debe plantearse para Colombia, sin embargo, no es sólo un cambio de forma y de fondo en las escuelas de arte, sino que la educación artística se imparta dentro de un sistema autónomo, que dependa de un organismo propio de la cultura y no del Ministerio de la Educación. Que no esté centralizado, sino al contrario, que sea el coordinador del desarrollo cultural desde las distintas regiones del país, pues cada una de ellas tiene su personalidad cultural, su historia, sus tradiciones, su lenguaje, sus expresiones artísticas propias. Que empiece por educarnos a padres y maestros en la apreciación precoz de las inclinaciones de los niños, y los prepare para una escuela que preserve su curiosidad y su creatividad naturales. Todo esto, desde luego, sin muchas ilusiones. De todos modos, por arte de las artes, los que han de ser ya lo son. Aun si no lo sabrán nunca.

Manual para ser niño. Gabriel García Márquez. Visto en Ciudad Seva
Fuente imagen @lecturalia

miércoles, 26 de febrero de 2014

El aula del futuro, en La Nación Revista

El aula del futuro es el título que lleva la nota de La Nación Revista del domingo 23 de febrero de 2014, producida por Martina Rua. Aprovecho este post para agradecer la deferencia de Martina (@marturua) al mencionarme en esa nota, y reproduzco a continuación el texto.


El aula del futuro
El uso de la tecnología digital en la enseñanza corre los bordes del espacio y el tiempo, y transforma a los estudiantes en verdaderos exploradores de sus gustos y capacidades. Experiencias disruptivas y principales desafíos
Por Martina Rua  | Para LA NACION

Casi la mitad de la población mundial estará conectada a Internet para el año 2017. Esto equivale a más de 3600 millones de personas con la posibilidad de asomarse a la ventana más grande de información y recursos que haya conocido la humanidad. Hace tiempo que la innovación tecnológica se puso al servicio del complejo ecosistema de la educación formal y no formal en el que alumnos, docentes, familias, Estado, recursos y empresas son atravesados por un nuevo paradigma.

Los expertos en Ciencias de la Educación se han embarcado en el camino de entender el efecto de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en el proceso de aprendizaje, en la Argentina y el resto del mundo. Hoy pueden hacer pronósticos sobre la transformación del espacio de trabajo, los contenidos y el rol de estudiantes y docentes.

Uno de los principales desafíos es que no se trata de replicar con TIC antiguos planes educativos, sino de diseñar y aplicar modelos pedagógicos de innovación que preparen a los alumnos para transitar el siglo XXI con las competencias que necesitarán para insertarse en un mundo que ya es digital. "Hoy los chicos aprenden mucho en la escuela, pero también fuera de ella, con sus compañeros, en el ciberespacio y con otros cibernavegantes. No se trata de incluir tecnologías en las aulas, sino de incluir a la escuela en la cultura digital", explica Mara Villanueva, doctoranda de la Universidad de Navarra e investigadora de la Escuela de Educación de la Universidad Austral. "Esto requiere de una amplia planificación estratégica y del trabajo sinérgico con otras realidades educativas globales", asegura.

Nuevos horizontes

Para Alejandro Artopoulos, investigador y director académico del Laboratorio de Entornos Virtuales de Aprendizaje de la Universidad de San Andrés, vivimos un momento de saturación y cambio. "Gracias a la inversión masiva en netbooks estamos alcanzando el momento en el que es evidente que con computadoras solas no alcanza. Hay que hacer foco en la capacitación, los contenidos y, fundamentalmente, no darle la espalda a Internet."

Según el docente, el primer desafío son los cambios en los diseños curriculares. "Las TIC son sólo la parte visible de un iceberg de conocimiento. Debemos incorporar el paradigma bio-nano-cogno-tic (biotecnología, nanotecnología, neurociencias, ciencias informáticas). Las computadoras en el aula sin acceso al conocimiento informacional sólo permiten ser aprovechadas en un 20%", opina. La neurociencia cognitiva está mostrando claras señales de que las TIC modifican el cerebro y, por ende, nuestra forma de comprender y actuar. Al mismo tiempo, los niveles atencionales y la pregnancia de los aprendizajes también se modifican y aumentan al trabajar con TIC. Basta ver la concentración de un niño cuando se encuentra frente a una pantalla."

Mantener el entusiasmo de los estudiantes (que cae estrepitosamente a medida que avanzan en su vida escolar, de un 95% en el jardín de infantes a un 37% en noveno año) es un tema central. Según Axel Rivas, investigador principal del Programa de Educación de Cippec, es una etapa de grandes cambios, donde el Estado ha priorizado la inversión en nuevas tecnologías para la educación. "Hoy, tener una computadora y conexión a Internet se ha convertido en parte de un piso fundamental para poder aprender en igualdad de condiciones. Sin embargo, esto no resuelve los problemas de uso y adaptación pedagógica", describe. Una buena noticia es que muchos docentes se están capacitando y eso quizás hubiese sido mucho más lento sin las netbooks. "Pero seguimos con muchas preguntas abiertas acerca de su traducción en las aulas y escuelas", opina.

Graciela Bertancud es la coordinadora de TIC en el Colegio Tomas Alva Edison, en Mendoza. Hace más de 10 años que la institución utiliza netbooks, contenidos multimedia y pizarras electrónicas desde el jardín de infantes en adelante para todos los contenidos educativos. Los alumnos trabajan en talleres de robótica, creación de videos en 3D y desarrollo de aplicaciones en talleres extracurriculares que se llenan, y de los que la permanencia durante el curso supera el 95 por ciento. Según la docente, el uso de las computadoras está generando muy buenas experiencias a nivel nacional, con mayor retención de alumnos, pero también permanece la resistencia al cambio que esto implica. "Hasta hace pocos años eran los ingenieros los que programaban; hoy, chicos de 10 años pueden explorar y crear sus soluciones tecnológicas a temas cotidianos", describe.

Según Bertancud, aunque muchos padres piden una educación nueva , buscan a veces lo que ellos tuvieron y, por ejemplo, se quejan cuando no ven mucho trabajo en el cuaderno de sus hijos, que han invertido más tiempo en herramientas multimedia. "Es un cambio de paradigma que llevará años", dice la especialista, para quien la currícula se debe flexibilizar, con un mínimo de contenidos comunes, y fortalecer proyectos en los que el chico se sienta atraído, una tarea que requiere investigación y mucha planificación.

Mara Villanueva asegura que el currículum seguirá expandiéndose porque los alumnos son curiosos buscadores naturales y traen al aula las cuestiones que los preocupan, les interesan y que encuentran al navegar. "Y no sólo son predadores de la Web que se conforman con buscar, sino que también son hábiles productores de nuevos contenidos que ellos mismos crean y comparten en el ciberespacio", dice.

Roles y espacios

Junto con la mutación del contenido habrá grandes cambios para el espacio y tiempo de trabajo, y para el rol que docentes y chicos adopten en las aulas del futuro. Existen varias experiencias educativas en países que están profundizando la investigación en este campo (ver recuadro Pioneros.). Todos coinciden en que el lugar de encuentro para el aprendizaje será una combinación de espacio físico y virtual. "Que sea natural para docentes y alumnos, que la relación se sostenga más allá del cara-a-cara y se traslade a Internet de alta velocidad. El aula como una sala de encuentro y de consulta, un nodo de contacto con pizarras con tecnología touch en las que podamos navegar contenidos de alta calidad de la forma más intuitiva posible", describe Artopoulos, de la Universidad de San Andrés. Según Mara Villanueva, primero serán pizarras, netbooks, tablets o Smartphones, pero en el mediano plazo serán aulas inmersivas o simuladores en inteligencia artificial. "Habrá también cada vez más juego en dispositivos digitales. Al jugar, los chicos no pierden el tiempo como comúnmente se cree, sino que activan partes de su cerebro que vibran al compás de los bits y las pantallas."

Los expertos ven al docente del futuro como un gran articulador, un acompañante y un motivador para que cada chico pueda desplegar sus verdaderos intereses. Deberá, aseguran, tener muchos de los rasgos del buen docente de cualquier tiempo: dominar y disfrutar el conocimiento. Pero también adquirir competencias ahora más importantes, como el saber desarrollar en cada alumno la capacidad de aprender por sí mismo, dado que estarán a su alcance más medios de autoaprendizaje. "El docente recupera un rol protagónico ya que resulta fundamental su guía junto con el alumno en estos trayectos de aprendizaje, para facilitarle la inmersión y el recorrido activo de ambientes virtuales que, a veces, pueden resultar algo caóticos", dice la investigadora de la Universidad de Navarra.

Para Pablo Bongiovanni, profesor en Ciencias de la Educación especializado en nuevas tecnologías de la Facultad de Humanidades en la Universidad Católica de Santa Fe, el rol docente será el de habilitar oportunidades de aprendizaje justas, con las tecnologías como tuberías para que el conocimiento fluya.

Artopoulos imagina un orientador en el mar del conocimiento, más que un transmisor de información. "Debería evolucionar a un especialista en educación con título de grado y máster, como sucede en los países líderes en educación", opina el experto.

Es cada vez más potente el gigante engranaje que gira hacia la educación del futuro. Espacios, tiempo, contenidos y actores atravesados por la transformación permanente. Y un horizonte en común: enseñar a aprender, más allá de lo que el futuro ofrezca.

RECURSOS DIGITALES

Gratuitos. En muchos casos, hay recursos digitales al alcance de estudiantes y formadores. Por ejemplo, Google trabaja con una suite de soluciones llamada Google Apps para la educación, que ofrece servicios específicos para entornos educativos con el corazón en Internet. Esto ya es utilizado por más de 300 instituciones en el país (15.000 en todo el mundo) y permite crear entornos de enseñanza y comunicación digital y acelerar procesos educativos tanto para alumnos como para educadores. Contemplan desde correo electrónico y calendario hasta almacenamiento de archivos y herramientas de comunicación y colaboración (videoconferencias entre varios participantes), entre otros.

Compañías tech como Microsoft, Intel, Oracle o SAP, entre otras, trabajan en programas de becas, pasantías, concursos de innovación y capacitación en alianza con escuelas y universidades en todo el país.

PIONEROS DISRUPTIVOS

Experiencias . En distintas partes del mundo, variadas experiencias que -apoyadas en las posibilidades tecnológicas- están abandonando los modelos tradicionales de educación. Por ejemplo, las escuelas Quest to Learn, en Nueva York, proponen un cambio en la currícula donde desaparecen las materias tradicionales en favor de experiencias nuevas para que, sin darse cuenta, los alumnos vayan aprendiendo los contenidos que vienen. En las escuelas suecas Vittra no hay aulas, tal y como se conocen tradicionalmente, ni pizarras ni bancos. Los alumnos circulan libremente con sus dispositivos móviles a cuestas y cualquier lugar del centro es bueno para aprender, con profesores o con otros compañeros. A veces en las escaleras, otras sobre cómodos sillones o tirados en el suelo. Nuevos conceptos sobre el espacio y el tiempo, atravesados por recursos tecnológicos les permiten a más de 8500 chicos de 27 centros estudiar a su ritmo inmersos en un modelo distinto y profundamente innovador, sin clases tradicionales y sin rígidos horarios. Y aunque parezca un modelo privado para unos pocos, los colegios son financiados por fondos públicos y son totalmente gratuitos para los alumnos, que ingresan sin exámenes. Cada uno posee un plan de desarrollo individual. A través de Internet, padres e hijos conocen el trabajo del alumno en la escuela, sus evaluaciones, sus ritmos o sus necesidades de apoyo. Otra idea revolucionaria es Khan Academy, que montó la plataforma educativa más popular de la historia en YouTube, o los experimentos educativos de Sugata Mitra: enseñanza sin docentes y con elementos tecnológicos básicos y una conexión a Internet.

viernes, 21 de febrero de 2014

Hack al hacking frívolo #Hackalhacking #Educación

En Educación está de moda hablar de hackear, también lo está en otros ámbitos, pero me interesa particularmente el de la Educación. Porque está de moda jugar con el término, pero hacerlo livianamente, por ejemplo, sin haber leído ni criticado nunca a Pekka Himanen, por decir algo básico.

No tengo nada contra el discurso frívolo, y casi por costumbre alimentada con los años no me peleo nunca con nadie que lo sostenga, ... sólo intento hacer que la mayor cantidad de gente que se vincule directa o indirectamente conmigo tenga al menos una puerta para explorar algo interesante.

Tampoco tengo nada contra Logan Laplante, de quien publiqué recientemente su intervención en TED, me parece un chico agradable :) y las charlas TED (que ya no todas son buenas) me parecen las más de las veces provocadoras, disparadoras.

Pero, atento a expandir el post anterior con la charla, recomiendo darse una vuelta por el Hack al hacking frívolo – Crítica al homeschooling y una idea tonta de felicidad que escribió Luz a mediados de enero (como ella misma me lo contó, con mucha bronca, y se nota en sus palabras.. no es de las personas que escriben así, de hecho estoy a la espera de que aparezca su TARDIS, Diccionario de las Bellas Palabras).

Y si realmente les interesa el tema o lo están estudiando desde alguna arista en especial, recomiendo esta conversación en facebook, acerca de la Escuela como expansión de los límites de la propia identidad cultural:
"Estos casos son interesantes para confirmar que somos seres que aprenden, que con o sin programas escolares, la capacidad está en nosotros. Pero nos tendría que llevar a pensar cómo cambiamos las instituciones educativas, no a pasar de ellas" (Mariana Fossatti)
"(...) Es donde tramamos las redes del propio mundo, es donde el mundo deja de ser chiquito. Además, sigue siendo un espacio de ascenso social, ya no el ascenso entendido como "mi hijo el Dr." (la explosión de la masividad y demáses económicos, políticos y culturales modificaron eso) sino en términos de sostén: es el espacio en donde todos nos hacemos cargo de que somos todxs e intentamos algo así como "cuidarnos". La casa es tan pobre en comparación a tremenda riqueza." (Luz Pearson)

Agregaría a un buen debate estos pasajes sobre el valor del grupo. Fuera del instrumentalismo, y pensando en aprendizaje expandido (más allá de mi cabeza) en conexión con otros. El conocimiento ya no es más eso que está almacenado en un único lugar (libro/cerebro), y el diálogo se resignifica en el SXXI. Una Escuela hackeada, para mi es una Escuela sacudida en su gramática estándar; y eso sería conocimiento = red + Tiempo Valioso de aprendizaje conectivo.




sábado, 1 de febrero de 2014

Krínein. Revista de Educación. Descarga gratis [PDF]

Krínein Revista de educación 
Director Carlos Raúl Cantero (Universidad Católica de Santa Fe) 

Comité Académico 
Alfonso López Quintás (Real Academia Española de Ciencias Morales y Políticas, España); Rosario Mazzeo (Istituto L’Aurora Bachelet di Milano, Italia); José Luis García Garrido (UNED, España); Néstor D. Roselli (CONICET); María Ángeles Sagastizábal (CONICET, UNR); Emilio Tenti Fanfani (CONICET, UBA); René Rogelio Smith (Universidad Adventista del Plata); Rodrigo Guerra López (Universidad del Valle de Atemajac - Plantel Querétaro - México); Juan Carlos Pablo Ballesteros (Universidad Católica de Santa Fe); Alejandro Castro Santander (Universidad Católica Argentina - Cátedra Unesco UCB Brasil - U. Bordeaux 2 - Francia); Miguel Mahfoud (Universidad Federal de Minas Gerais - Brasil). María Luisa Russo (Universidad Católica de Santa Fe) María del Rosario de la Riestra (CONICET , UNR) María del Rosario Solhaune (Universidad Católica de Santa Fe) Gabriela Judith Silvestre (Universidad Estatal de Saint Cloud - Minnesota - EEUU) Comité Editorial Anabel Gaitán (Universidad Católica de Santa Fe) Evangelina Simón (Universidad Católica de Santa Fe) Claudia Chamudis (Universidad Católica de Santa Fe - ISPA Nº 4087) Traducción de Inglés: Perla Hassan (Universidad Católica de Santa Fe) 

Arbitraje 
Los miembros del Comité Académico cumplen las funciones de árbitros de los trabajos presentados. KRÍNEIN es una publicación anual de la Facultad de Humanidades de la Universidad Católica de Santa Fe.

Correspondencia y canje: 
KRÍNEIN. Revista de Educación. Juan Carlos Pablo Ballesteros.
Facultad de Humanidades, Universidad Católica de Santa Fe. Echagüe 7151, S3004JBS, Santa Fe, República Argentina. E-mail: krinein@ucsf.edu.ar; ccantero@ucsf.edu.ar.


ÍNDICE de ARTÍCULOS

Olga Beatriz Cordero de Barrientos
Las voces silenciadas: múltiples perspectivas sobre la formación laboral en secundario (9)

Pablo Bongiovanni
Aprendizaje conectivo y entornos red para el aprendizaje (49)

Anabel Gaitán
El modelo educativo ignaciano en la virtualidad (73)

Carmen Beatriz González
¿Qué universidad nos debemos? (87)

Inger Enkvist
Ideales de educación en El club del emperador y El club de los poetas muertos (99)

Miguel Mahfoud y Roberta Vasconcelos Leite
Tradición y alteridad cultural: investigación fenomenológica en el ámbito de la educación (107)

Raquel Schwenck de Mello Vianna, Maria das Graças Mota Mourão, Renata Cordeiro Maciel, André Luiz Gomes Carneiro y Wellington Danilo Soares
Profesor formador en la educación a distancia (EAD) (135)

RECENSIONES (147)

jueves, 23 de enero de 2014

12 apps para crear mapas mentales

Estas son doce apps, aplicaciones, herramientas, para crear mapas mentales, mapas conceptuales, catalogadas en una colección en edshelf -que probablemente vayamos aumentando-. Cada una cuenta con un video explicativo y un análisis pormenorizado de características.

viernes, 17 de enero de 2014

Los 6 consejos de Instagram para padres



¿Qué es Instagram? ¿Quién puede ver las fotos de tu hijo adolescente, cómo puedo acceder a las fotos de mi hijo? ¿Cómo puedo yo o mi hijo de comportamientos abusivos o de materiales inapropiados u ofensivos? ¿Puedo evitar que mi hijo descargue Intagram? ¿Cómo solicito la eliminación de una imagen de mi hijo o hija?

Esas son las preguntas que responden desde Intagram, en lo que llaman "Consejos para los padres" dentro del servicio de ayuda. Lo que hicimos aquí fue rescatar las respuestas, y señalar partes importantes (marcadas con amarillo) para facilitar la lectura de cada punto. Aprender un poco más de cada espacio de socialización que los adolescentes van apropiándose es tal vez uno de los mayores desafíos para los padres, para poder acompañarlos mejor, para poder aconsejarlos, para ejercer su obligación de cuidarlos.


1. Qué es Instagram
Instagram es una aplicación gratuita para compartir fotos y vídeos que está disponible para Apple iOS y dispositivos con Android. Los usuarios pueden subir fotos y vídeos a nuestro servicio y compartirlos con sus amigos. También pueden ver, comentar e indicar que les gustan las publicaciones que comparten sus amigos en Instagram. No hay mensajería privada en Instagram*. Cualquier persona a partir de 13 años puede crear una cuenta registrando una dirección de correo electrónico y seleccionando un nombre de usuario.
¿Quieres más información? Estos son algunos de nuestros artículos principales:


*Es preciso tener en cuenta que momento de redactar este post, ya existe el envío privado de imágenes


2. ¿Quién puede ver las fotos de mi hijo adolescente?
Cualquier persona que haya iniciado sesión en la aplicación Instagram puede ver las fotos o los vídeos de un perfil de usuario público de Instagram. Si quieres asegurarte de que solo vean las publicaciones de tu hijo los usuarios autorizados, te sugerimos que configures las publicaciones como privadas. Una vez activada la privacidad, cualquier persona que quiera ver las publicaciones de tu hijo tendrá que enviarle una solicitud de seguimiento, que puede aprobar o rechazar.

Tu hijo tendrá también la capacidad de bloquear a otros usuarios. Al bloquear a otro usuario, este no puede ver sus fotos o vídeos ni buscar su cuenta de Instagram. El usuario bloqueado no recibe una notificación del hecho. Obtén más información sobre usuarios bloqueados.


3. ¿Puedo acceder a las fotos de mi hijo?
Entendemos tu preocupación por el uso que hace tu hijo de nuestra aplicación pero, por desgracia, no podemos franquearte el acceso a la cuenta ni tomar ninguna medida aunque nos lo solicites. La legislación en materia de privacidad nos impide otorgar acceso a nadie que no sea el titular de la cuenta. Ten en cuenta que, puesto que todos los usuarios de 13 años en adelante se consideran titulares autorizados, están incluidos en el ámbito de esta política.


4. ¿Cómo puedo yo o mi hijo denunciar comportamientos abusivos o de materiales inapropiados u ofensivos?
Pedimos a todos los usuarios que sigan nuestras Normas comunitarias y nuestras Condiciones de servicio. Si tu hijo experimenta problemas con un usuario específico de Instagram que incumple estas normas o condiciones, puede denunciar fotos y contenido directamente en Instagram a través de nuestra función de denuncia integrada. El material inapropiado incluye fotos de desnudos, abusos y spam excesivo. La denuncia es una acción totalmente anónima, no se envía ningún tipo de información sobre el denunciante a la persona cuya cuenta o foto se denuncia.

Para denunciar una foto:

  • Toca el signo "..." bajo la foto que quieres denunciar y, a continuación, toca "Denunciar como inapropiado".
  • Para denunciar un comentario:
  • Toca el botón "Comentar" que se encuentra debajo de la imagen, pasa el dedo hacia la derecha por encima del comentario que deseas denunciar y, a continuación, toca el símbolo "!" y selecciona "Denunciar abuso".
Habla también con tus hijos y edúcalos en relación con la seguridad en internet. Pídeles que utilicen nuestra configuración de privacidad y el bloqueo si el abuso parece provenir de un único usuario en relación con un malentendido o conflicto entre usuarios. También existen muchos recursos en línea de gran utilidad con más información para padres en relación con el acoso:

Es importante tener en cuenta que si tu hijo es víctima de comportamientos abusivos en nuestro servicio, no podemos proporcionar información que no sea pública (como la dirección de correo electrónico del usuario que realiza estas acciones) sin una orden judicial de registro o citación proveniente de la autoridad judicial. Si se trata de una emergencia, te sugerimos que te pongas en contacto con el departamento de policía local. Puedes encontrar más información sobre la aplicación de la legislación aquí.


5. ¿Puedo evitar que mi hijo descargue Intagram?
Animamos a los padres a supervisar el uso que hacen sus hijos de los dispositivos y de internet. Puedes considerar la posibilidad de usar las herramientas de control parental disponibles en Apple App Store o Google Play Store para este fin. Busca opciones de control parental de la tienda de aplicaciones de tu dispositivo con ayuda de un motor de búsqueda para ver cuáles se adaptan mejor a tus necesidades. Si deseas desinstalar Instagram de un dispositivo, estas son las instrucciones sobre cómo hacerlo en los dispositivos Android y Apple iOS.


6. ¿Cómo solicito la eliminación de una imagen de mi hijo o hija?
Instagram retira el contenido que infringe las Condiciones de Instagram, basándose en las leyes de jurisdicciones específicas. Si tienes una cuenta de Instagram, puedes utilizar la función de denuncia integrada en la aplicación que se encuentra bajo la foto para denunciar el contenido abusivo. Ten en cuenta que los usuarios son propietarios de los derechos de todas las fotos que hagan y compartan con Instagram. Si no se está produciendo ninguna infracción de nuestras normas o condiciones, no podemos ayudarte directamente a menos que así lo disponga la legislación.



miércoles, 8 de enero de 2014

La historia de la tecnología en el aula, en una imagen #infografia

Compartimos una excelente infografía sobre la historia de la tecnología en el aula, desde 1890; pasando por el cine, los retroproyectores, hasta internet, las pizarras digitales y los actuales dispositivos y aplicaciones móviles (interactive mobile apps). Si bien es una infografía muy comprensible, bien diseñada, creo que una verdadera Historia de la tecnología en el aula debería comenzar

domingo, 5 de enero de 2014

Los 11 mejores sitios para crear #infografías online gratis



Esta es una lista de sitios para crear infografías online y gratis, que nos puede ser útil en algun momento en que necesitemos mostrar información de primera mano, reciclar datos, jugar a las estadísticas o bien hacer eso para lo que realmente son las infografías, mostrar de manera entendible simple y clara (y gráfica) alguna información compleja. Bien podrían ser los 11 mejores sitios para crear infografías online y gratis, o bien podría ser una simple lista para comenzar a conocer

viernes, 3 de enero de 2014

12 principios del aprendizaje móvil | #mlearning


12 Principios del aprendizaje móvil es el título de una entrada de Terry Heick sobre Mobile Learning en TeachTought, que nos puede servir de fuente para pensar en el tema. Como dice Heick, las prácticas de aprendizaje y las herramientas van cambiando y el aprendizaje móvil va evolucionando. O mejor dicho, lo que entendemos por aprendizaje móvil va modificándose a medida que las condiciones cambian, sin embargo,